Exportaciones de equipo de cómputo. ¿Sirven de algo a pesar del bajo valor agregado?

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Las exportaciones mexicanas siguen mostrando un crecimiento brutal, impulsadas por el auge de la inteligencia artificial en Estados Unidos. En los primeros siete meses de 2026, las exportaciones totales crecieron 27.68% anual, su mayor avance para un periodo igual desde 2010 (35.24%), cuando se dio un rebote a la caída de 31.26% registrada en 2009 y previo a esa fecha, desde 1995, cuando crecieron 32.34% en el mismo periodo. El crecimiento de las exportaciones en lo que va de 2026 está impulsado por el componente no petrolero, con un crecimiento de 28.74%, ante el avance de 42.16% de las exportaciones manufactureras no automotrices, donde se encuentran las de equipo de cómputo. De acuerdo con información disponible a junio, las exportaciones de equipo de cómputo (partida 8471) acumulan un crecimiento de 182.11% respecto al mismo periodo del 2025, representando 73.45% del crecimiento de las exportaciones totales. El crecimiento de esta partida es de tal relevancia que, si su crecimiento en 2026 fuese de 0%, el crecimiento del resto de las exportaciones bajaría a 6.54%. Además de equipo de cómputo, hay cuatro partidas que también muestran un fuerte crecimiento en 2026: -Partida 8473 de partes y accesorios de máquinas automáticas para procesamiento de datos acumulan un crecimiento de 101.40% al mes de junio, representando 3.69% del crecimiento de las exportaciones totales. -Partida 8517 de teléfonos (celulares) y aparatos para emisión, transmisión y recepción de voz e imagen, con un crecimiento de 32.82% en el primer semestre, representando 3.29% del crecimiento de las exportaciones totales. -Partida 8544 de hilos, cables y otros conductores aislados de electricidad y fibra óptica, con un crecimiento acumulado de 12.95% en el primer semestre, representando 1.56% del crecimiento de las exportaciones totales. -Partida 8528 de receptores de televisión, monitores y proyectores, con un crecimiento acumulado de 24.72% en el primer semestre, representando 1.40% del crecimiento de las exportaciones totales. Lo anterior reafirma la idea de que el auge de exportaciones de equipo de cómputo también está impulsando de forma paralela las exportaciones de algunos insumos (partida 8473), de electrónicos como teléfonos, pantallas y componentes, como el cableado. Si se omite el crecimiento de las exportaciones de las partidas señaladas, el crecimiento acumulado en el año de las exportaciones totales de México sería de apenas 4.09%. Es importante señalar que en México se están importando insumos de alto valor de equipo de cómputo para ser ensamblados en el país y luego exportados a Estados Unidos. Esto es evidente en las cifras de importaciones de bienes intermedios que acumulan un crecimiento anual en el periodo de 31.19%. Los países origen de estas importaciones son: Taiwán, Vietnam, Corea del Sur, Malasia y Tailandia. Destaca que las importaciones desde Taiwán acumulan un crecimiento de 200.53% respecto al mismo periodo del 2025, explicando por sí solo el 42.73% del crecimiento de las importaciones totales. Ya se ha hablado mucho de que las exportaciones de equipo de cómputo tienen un bajo valor agregado en México. Sin embargo, al ser montos muy grandes, que desde 2025 exceden a las exportaciones de autos nuevos, su crecimiento se ve reflejado en la balanza comercial en un superávit máximo en registro. Esto implica que, a pesar del bajo valor agregado de este tipo de exportaciones, están generando crecimiento económico en México. El gran determinante aquí ha sido el volumen. La mayor parte de los insumos con los que se fabrican las computadoras provienen desde Asia, pero este sector no se incluyó en el muy comentado reporte del gobierno de Estados Unidos titulado “La gran estafa del transbordo”. Entre líneas podría estar sugiriendo que Estados Unidos ‘tolera´ que el valor agregado de esas importaciones esté fuera de la región del T-MEC, pues de otra forma no podría sostener la inversión en infraestructura relacionada con inteligencia artificial que ha impulsado el crecimiento económico de este año. Cabe notar que, sin el crecimiento de inversión en infraestructura relacionada con inteligencia artificial, Estados Unidos estaría cerca de una recesión. Esto implica riesgos y oportunidades para México. Por una parte, existe la percepción de que las empresas dedicadas a la tecnología relacionada con inteligencia artificial están sobre valoradas. Un ajuste a la baja en la disposición para invertir implicaría menos importaciones de equipo de cómputo. Los países más afectados serían Taiwán y México, principales países desde donde Estados Unidos importa el equipo de cómputo. Otro riesgo es la implementación de reglas de origen más estrictas para exportaciones de equipo de cómputo que se dirigen a Estados Unidos en la revisión del T-MEC, pues frenarían rápidamente el crecimiento de estas exportaciones e inclusive ocasionarían caídas de las exportaciones totales. Esto dependerá de la forma en que se implementen las modificaciones, pues también podrían ser una estrategia para fortalecer la inversión en México, al robustecer la generación de valor de este sector en el país, a través de una mayor integración vertical. Finalmente está el bajo nivel de inversión en México, particularmente para la fabricación de equipo de cómputo, cuya capacidad de planta utilizada se mantiene elevada en 96.7% al mes de junio. De acuerdo con las cifras de inversión extranjera directa, la industria de fabricación de equipo de computación, comunicación y componentes electrónicos registró en el primer semestre de 2026 una inversión de 1,174.5 millones de dólares, explicando 8.71% del total de la inversión en el sector manufacturero y 3.36% de la inversión total. Resalta que, en dólares, la inversión en el sector es la mayor desde que hay datos de cifras preliminares para un primer semestre. Además, la proporción es la mayor desde 2018 cuando representó 5.07% de la inversión total. No obstante, en el segundo trimestre hubo una desinversión en el sector de 196 millones de dólares, algo que llama la atención pues el crecimiento brutal de las exportaciones debería estar atrayendo más inversiones. *****Directora de Análisis Económico de Banco Base y profesora de Economía en el Tec de Monterrey