Cuando se dieron cuenta, la aplanadora ya les había pasado por encima. A pesar de ser tan enorme, no voltearon a verla y los aplastó. Hoy afirman que la derrota se debió a un fraude cibernético, a los cubanos, a los marcianos… ¿Cómo van a comprobar eso si no cuidaron las casillas? Que el presidente se metió hasta la cocina en la elección; si, todos lo vimos, ¿Y? Que compraron millones de votos; puede ser… ¿cómo lo van a probar? ¿Mapachadas?. No. En este sexenio de eufemismos se le llama “estrategia electoral”. Redondeando: De 99 millones de la lista nominal, salieron a votar 56 millones y, a 43 millones, le valió m… la elección. A MORENA le resultó su «táctica electoral»: captaron 33 de 56 millones de votos, el 59% de los electores y el 33% del listado nominal. Ganó MORENA, “ahiga sido como ahiga sido”, dijo en 2006, el insigne Felipe Calderón. Y al presidente, Zoon Politikón, le resultó su estrategia: “con los pobres se va a la segura”. Los pobres salieron o –salieron- a votar por MORENA, principalmente, porque tuvieron miedo de que les quitaran los programas sociales y los apoyos económicos que les da el gobierno. Cuando López Obrador olfateo el ambiente electoral favorable, él y Claudia, se sumaron a la consigna de la oposición: “hay que salir a votar”. Cuando la aplanadora pasó, quienes “hablaban del voto oculto”, se percataron de que, ese voto silencioso, no era de la oposición sino de MORENA. Las encuestas avisaban que venía una enorme aplanadora; el autoengaño y la simulación impidieron verla venir. Los presidentes del PRI-PAN y PRD no tienen cara para auto justificarse. Sus tres distintivos, petulancia, ignorancia y soberbia, no les permite hoy analizar sus fallas y carencias como dirigentes. Perdieron la elección y punto. A Marina del Pilar, también le resultó su «estrategia electoral», tan criticada en su momento por algunos: Más de 811 mil votos para Claudia Sheinmbaum. Carro completo en los municipios y el Congreso: 7 alcaldías, 12 diputados de MORENA y 5 del VERDE. Y, sus amigos Julietona y el Sirenito, ganaron la senaduría con más de 612 mil votos. Su principal detractor, el “tóxico” y deslenguado Jaime Bonilla, obtuvo el 4.9% de la votación para senadores… hoy sus seguidores hablan de “elección de estado”, ja, ja.