La inflación general no solo ha dejado de disminuir en el último año, sino que liga los últimos cuatro meses al alza. Mientras, la inflación de servicios muestra una tendencia lateral que persiste desde hace ya casi dos años. Es importante no subestimar el papel de la inflación no subyacente. Aunque comprende básicamente precios que no son susceptibles a la política monetaria, pueden contaminar los demás precios en la economía. ¿Cómo evitar dicha contaminación? Manteniendo la postura restrictiva. La inflación general llegó a 4.98% en junio, la inflación más elevada de los últimos 12 meses. En el margen, la tasa anual de la segunda quincena de junio registró 5.17%. Muy preocupante. *****Subgobernador del Banco de México