Acorde con lo publicado por la PROFECO, CONEVAL y el convenio con el sector empresarial que realizó AMLO, la canasta básica de productos con precios bajo control para evitar la inflación son los siguientes que se muestran en la tabla adjunta. Se sume que es el consumo para una familia de cuatro integrantes durante una semana y cuyo costo es de entre los $1,000 y $1,300 pesos dependiendo donde se compre y que, para Tijuana,se sitúa en $1,041.50 pesos a octubre de 2022 según el estudio de la PROFECO. Mexicali no fue una de las ciudades consideradas para el estudio. El salario mínimo para la región fronteriza es de $1,822.34 pesos; lo cual representa que el 57% se destinaría a los alimentos arriba listados, tomando en cuenta que la mayoría de los baja californianos en trabajos formales ganan dos o menos salarios mínimos, la parte que pueden destinar a transporte ya sea público o privado, camiones o gasolina, así como para luz, agua, teléfono y algún “extra” en el mejor de los casos puede ser de hasta $2,603.18 pesos a la semana si solo trabaja un miembro de la familia. Con la información que se muestra es posible concluir que para una familia de cuatro integrantes definitivamente no es posible subsistir con el ingreso de un solo familiar, se requiere de al menos dos integrantes trabajando para lograr tener una calidad de vida mínima y muy complicada en situaciones normales y sin imprevistos no solo en Baja California. Los incrementos a los salarios mínimos han sido una medida acertada en esta administración de la 4t, pero sean olvidado de los demás trabajadores, empobreciendo sus ingresos que no solo han perdido su capacidad de compra por culpa de la inflación, además no han sufrido incremento y por consiguiente han bajado en la escala al compararse con los salarios mínimos, por ello es el incremento en personal en trabajos formales con 1 y hasta dos salarios mínimos, se han reducido drásticamente los que estaban por encima de este rango. Pareciera que las medidas tomadas son por un lado un avance pero por otro son un retroceso, al menos en el aspecto estadístico, en el real, todos estamos ganando menos con la inflación que a nivel mundial estamos sufriendo y que en México se quiere combatir por decreto.