Cuando fuimos niños, antes de sentarnos a la mesa, nuestras madres y abuelas nos ordenaban: ¡lávate las manos…! Es casi seguro que, aquella fijación por la higiene, era una consecuencia de la ‘gripe española’; enfermedad cuyo primer contagio se registró en 1917. Las recomendaciones para enfrentar aquella pandemia fueron: Refugiarse en casa, no asistir a lugares concurridos, desinfectar la ropa, usar cubre bocas, no escupir en lugares públicos, utilizar vasos desechables, cubrirse la boca al toser y estornudar y…el lavado de manos frecuente. Las medidas para evitar las infecciones no han cambiado mucho en un siglo. No hace mucho vivimos días de encierro, de pesadez; de miedo al contagio del Covid19, de ausencia de abrazos; días en los que aquilatamos nuestra fragilidad e insignificancia ante un ser patógeno invisible. Durante la pandemia del Covid19, la OMS recomendó, entre otras medidas, el -lavado frecuente de manos con agua y jabón-, para prevenir el contagio. Ese hábito de higiene personal antes de comer, después de ir al baño, al llegar a casa, a la oficina… lavarse las manos frecuentemente es una conducta básica para evitar infecciones. El 15 de octubre, se celebra el Día Mundial del Lavado de Manos; la conmemoración fue establecida en 2008 por la ‘Global Hand Washing Partership’, asociación mundial del lavado de manos. Lavarnos las manos es una medida de prevención, una consideración para con los demás y para con nosotros mismos; lavarse las manos con agua y jabón, es la práctica más sencilla y económica para prevenir enfermedades, infecciones y salvar vidas. El lavado de manos salva vidas. Datos: cada año, la neumonía y la diarrea le quitan la vida a 1.4 millones de niños menores de 5 años en el planeta, ambas son enfermedades evitables, relacionadas con la contaminación de alimentos antes de ser consumidos. ÉL TENÍA ‘OTROS DATOS’ ¿Cuántas veces escuchó usted al entonces presidente López Obrador recomendarle -a su amado pueblo- el lavado de manos? Él sí que se lavó las manos, al estilo Poncio Pilatos, con los 800 mil mexicanos muertos por el covid19… Y antes, durante y después de la pandemia, no dejó de darles abrazos a los delincuentes que tienen asolado al país…a ellos, no sólo les dio sus muestras fraternas de cariño, sino hasta las aduanas del norte del país, según el diario REFORMA.