El IMSS planea gastar 2.3 millones de pesos en un evento de lucha libre para “promover hábitos saludables”. Pero la realidad es otra: En 2025 se dejaron 7.8 millones de recetas sin surtir, un incremento del 67% respecto a 2024. Esto no es percepción, son datos. Y reflejan una crisis que miles de pacientes viven todos los días. Con esos mismos recursos se podrían haber financiado, por ejemplo: • Casi 27 mil dosis de ácido folínico (clave en tratamientos oncológicos) • Cientos de lentes para niñas y niños • Medicamentos básicos que hoy siguen faltando en clínicas y hospitales El problema no es la lucha libre. El problema es destinar dinero a lo accesorio mientras lo esencial falla. La salud pública no puede convertirse en espectáculo. Porque mientras se organiza un evento, hay pacientes esperando una receta que nunca llega. Primero los medicamentos. Primero la atención. Primero la vida.