La gasolina ya está subiendo de precio por la Guerra de USA contra Iran. Estamos comenzando a asumir los costos de un conflicto internacional que ya impacta directamente en el precio de los combustibles. Hoy vemos cómo la gasolina premium sube, mientras la Magna se sostiene solo por subsidios que no son sostenibles frente al aumento del petróleo. Este no es un problema que se resuelva con llamados. �Si el costo sube, la gasolina sube. Es una realidad económica. El impacto no se queda en las estaciones de servicio. �La inflación ya está por encima de lo previsto y seguirá presionando a las familias, especialmente a las más vulnerables. Por esto, se requieren estrategias reales para enfrentar este escenario. El punto es reconocer su magnitud y actuar para proteger la economía de los ciudadanos. ***Presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Mexicali.