Frase para el caso Gustavo Macalpin y su despido del Canal 66: A veces, por querer quedar bien, quedamos mal con la persona con quien queremos quedar bien. Sucede en las fiestas, en una declaración de amor, en las serenatas, en los mítines políticos, en las pedidas de mano, en las entrevistas televisivas… Nos sucede a todos cuando, queriendo quedar bien, sin querer, quedamos mal: Quedamos mal cuando, las cosas que debemos decir en privado, en lo íntimo, las hacemos públicas por un arrebato, por un coraje, por una rabieta, por soberbios; porque nos gana la tripa; por un no sé qué, qué se yo. Luis Arnoldo Cabada es único e irrepetible. Solo a él se le pudo ocurrir correr a un conductor de su televisora al aire, en vivo y en directo. Una corrida de esa forma es un caso increíble, de asombro, de lo que usted quiera y por lo que quiera. Queriendo quedar bien con la gobernadora, Luis Arnoldo, quedó mal, muy mal; porque, al correr a Gustavo al aire, la metió en un brete en la que ella no tenía necesidad de entrar. Como dice el filósofo de Parácuaro Michoacán, Luis Alberto Aguilera Valadez, ¿pero qué necesidad? ¿para qué tanto problema? Queriendo quedar bien quedó mal porque, hasta “Las Mañaneras del Pueblo”, hasta Palacio Nacional, llegó el mitote: “Que le regresen su programa”, dijo hoy la presidenta y comandanta suprema Claudia Sheinbaum Parda. Gustavo Macalpin le exige a la gobernadora, Marina del Pilar, “que condene este acto de violencia”. Y tiene razón Gustavo, el problema no es el FONDO, es la FORMA, como fue despedido al aire en su programa de televisión. Un asunto privado, producto de una mala relación laboral; un problema de FONDO se hizo público de las peores FORMAS. Gustavo, nunca se esperaba que, al darle la bienvenida a Arnoldo en su programa nocturnal lunático, lo iba a despedir de esa manera: “Todo tiene un ciclo en la vida y llegó tu ciclo… este es tu último día”, le dijo Arnoldo en esa negra noche de su mal; menos mal que no le dijo: “esta es tu última noche”. Ahora sí que, la FORMA, ES FONDO, Y EL FONDO SE TRANSFORMO EN UNA PESIMA FORMA.