Morena ya comenzó su campaña electoral para 2027. Se están adelantando seis meses al inicio formal del proceso electoral, entre ocho y nueve meses al inicio de las pre-campañas y más de un año respecto al día de las elecciones el 6 de junio del año que viene. Eso sí, con la advertencia de que no se valen los actos anticipados: ni de campaña ni de precampaña. Pura simulación, pues si se reconocieran como tales, se les debería negar el registro a las candidaturas que comiencen a promocionarse antes de tiempo. Lo que estamos viendo es una copia al carbón de la estrategia diseñada por López Obrador en 2023 para las elecciones de 2024. En ese entonces, además de la candidatura presidencial, se requerían 8 coordinadores estatales de los comités de defensa de la cuarta transformación (4T) que a la postre se convertirían en los ochos candidatos y candidatas en los estados en donde habría elecciones a gobernador. El proceso para elegir a candidato presidencial comenzó en junio de 2023 y Luisa Ma. Alcalde, presidenta de Morena, acaba de anunciar la misma fecha para seleccionar a, en esta ocasión, los 17 coordinadores de defensa en cada estado, mismos que seguramente se convertirán en los 17 candidatos a las gubernaturas. También se elegirán a los coordinadores de defensa de las cinco circunscripciones electorales, a los distritales y los municipales. De hecho, ya circulan los nombres de quienes serán los coordinadores por circunscripción. Entre ellos, Adán Augusto López, Mario Delgado, Ricardo Monreal. En este caso no sabemos si cada uno de ellos se colocarán en el primer lugar de las listas de las circunscripciones o si, como en el pasado, se definirán de alguna otra forma los premios de consolación. Tampoco se dijo que tendrían que renunciar a sus cargos. Las reglas adoptadas para estos procesos de selección no tienen mayores diferencias con las del pasado. En el papel suenan muy democráticas. Los candidatos, nos dicen, no serán seleccionados por las cúpulas sino por el pueblo a través de encuestas, no se vale atacar a los compañeros del movimiento, el dispendio quedará sepultado por la austeridad, los topes para promocionarse serán modestos, se exigirá respeto a los principios del partido… En la realidad no hubo ningún viso de procesos democráticos. López Obrador seleccionó a los aspirantes a las candidaturas presidencial y de gobernadores —el propio Rubén Rocha Moya confesó que AMLO lo puso como el candidato para gobernar Sinaloa sin importar los resultados de la encuesta. Repartió puestos en el Congreso para los perdedores o, como les gusta llamarlos ahora, segundos, terceros y cuartos lugares mejor posicionados. Desde dentro, Marcelo Ebrard impugnó la elección y estuvo a punto de abandonar el movimiento por considerar que el proceso interno fue fraudulento. Presentó evidencia de rebase de topes de pre-pre-campaña, de manipulación en el conteo de las encuestas y toda clase de irregularidades. Al final se le ofreció la Secretaría de Economía y aceptó. El resto, Adán Augusto López, Fernández Noroña, Manuel Velasco y Ricardo Monreal, ocuparon los más altos cargos en las cámaras de diputados y senadores . La austeridad no se vio por ningún lado. El partido le dio supuestamente 5 millones a cada candidato para competir. Todos gastaron más. Según las investigaciones periodísticas, el dinero bajo la mesa fue hasta 15 veces mayor. El INE informó que el entonces pre-candidato presidencial Adán Augusto López gastó más de 15 millones tan sólo en espectaculares y propaganda en vía pública. Incluso se le acusó de haber recibido 20 millones de pesos de empresas privadas que no registró en su declaración patrimonial. En aquel entonces el PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano presentaron quejas y denuncias por actos anticipados de campaña, promoción personalizada y gastos sin reportar ante el INE y el Tribunal. Obviamente no prosperaron. Algunas sanciones menores. No hay nada que indique que los nuevos defensores de la 4T vayan a proceder de manera distinta. Las reglas son prácticamente las mismas y el poder de las cúpulas o de la cúpula aparece por todos lados. Se vuelve a prohibir a los aspirantes a promoverse por la vía de espectaculares y el uso de recursos públicos. Se les exhorta a no recurrir a dádivas y a no descalificar o agredir a los competidores. También, haga usted favor, a respetar la ley electoral, como un llamado a misa. Quedan sólo dos incógnitas.La modificación de las leyes electorales que tendrán que estar aprobadas tres meses antes del inicio del periodo electoral 2026-2027 y la permanencia de la alianza con los partidos Seguimos haciendo Historia) con los partidos Verde y del Trabajo. Ya veremos en qué consiste la primera y qué pasa con la segunda.