Movilidad, desarrollo económico e inseguridad son los principales retos de Tijuana. Tijuana necesita atender con urgencia los problemas que están frenando su crecimiento y afectando la calidad de vida de sus habitantes. Las largas filas para ingresar desde Estados Unidos perjudican diariamente a trabajadores, turistas y empresas. A esto se suman las deficiencias en vialidades, energía, agua y demás infraestructura que una ciudad con este crecimiento requiere. Tijuana tampoco puede alcanzar todo su potencial económico mientras persistan los problemas de movilidad y seguridad. Las autoridades municipales y estatales necesitan el respaldo de una estrategia federal coordinada para enfrentar al crimen organizado. Tijuana tiene derecho a crecer con infraestructura, movilidad, seguridad y paz.