Ni el riesgo de crisis es suficiente para detener la reforma judicial de AMLO... y Sheinbaum

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En sus últimos días en el poder, el presidente López Obrador (AMLO) sigue impulsando a sus huestes para aprobar la reforma judicial y otras reformas constitucionales, mientras que Claudia Sheinbaum, su sucesora, no ha dejado de apoyarlo, incluso frente a las numerosas advertencias sobre los efectos económicos derivados de la incertidumbre y volatilidad que se está generando en los activos mexicanos y los potenciales conflictos en el seno del T-MEC. AMLO está frente a su oportunidad de blindar en la Constitución los cambios que ha impulsado durante su gobierno con un Congreso de mayoría y ha calculado que sus acciones políticas no generarán una crisis económica/financiera como las que se gestaron en el pasado, dadas las condiciones actuales. Con todo, su apuesta está en el aire y será su sucesora quien tendrá que implementar "la pista de aterrizaje" para evitarlo. Los legisladores del oficialismo (Morena y aliados) están implementando al pie de la letra y en los tiempos previstos las reformas constitucionales al Poder Judicial. Ésta fue aprobada en lo general y particular en la Cámara de Diputados este miércoles 4, para ser enviada al Senado en el que Morena y sus aliados están a un voto de la mayoría constitucional, cuestión altamente probable de alcanzar, quizá con algunos cambios propuestos por los mismos senadores de Morena y aliados. La cualidad de esos cambios será importantes de notar. La ruta de las reformas al Poder Judicial pasan por la aprobación de la mayoría absoluta de 17 Congresos locales antes del 30 de septiembre para la firma y publicación del presidente López Obrador. Ésta cuestión también luce altamente probable dada la mayoría de gubernaturas y congresos locales de Morena. La presidenta electa, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado a los legisladores oficialistas a cuidar los tiempos y procedimientos legislativos, antes que su aceleración; dada la posibilidad de que las reformas sean impugnadas ante tribunales, como ocurrió con reformas anteriores, retrasando el proceso y posponiéndolo para después del 30 de septiembre. La principal discusión -y preocupación en los círculos del sector privado- sobre la reforma judicial sigue concentrándose en los requisitos y formas de selección para elegir popularmente a los jueces, magistrados y ministros, así como en la conformación del Tribunal de Disciplina Judicial. Los expertos económicos han advertido sobre las consecuencias económicas para México de aprobarse la reforma en sus términos originales. Ernesto Revilla, economista jefe para América Latina de Citi, citado por el británico Financial Times, "afirma que las reformas constitucionales irán minando gradualmente la vitalidad económica de México. “Esto se parece más a un cáncer que a un ataque cardíaco”. El proceso legislativo de la reforma judicial seguirá su curso hasta su aprobación final que luce inminente, pero el diablo puede estar en los detalles. El peso mexicano ha seguido con sobresaltos en su paridad frente al dólar sin traspasar aún el límite de los 20 pesos por dólar. Los mensajes de Claudia Sheinbaum en su regreso a la actividad cuando la reforma llegue al Senado serán claves para entender mejor el futuro de una reforma que en sus términos iniciales es una muy mala idea, como señalan Amrit Singh y Adriana García, entre muchos más, y que podría conducir sino a una crisis de los activos financieros mexicanos en lo inmediato, sí a un grave rezago de la economía mexicana hacia los próximos años.