No se trata de fútbol. Se trata de prioridades. Destinar 20 millones de pesos a un festival público para ver el Mundial, mientras en el Hospital General de Mexicali hay denuncias por falta de insumos básicos y siguen pendientes necesidades urgentes en seguridad, infraestructura y servicios públicos, es una decisión que merece ser cuestionada. La ciudadanía espera que los recursos públicos se enfoquen primero en resolver lo esencial. Hoy se necesitan hospitales con insumos suficientes, espacios públicos funcionales y mejores condiciones de seguridad. Ese debe ser el orden de las prioridades. El fútbol puede disfrutarse en casa, en televisión abierta o en cualquier plataforma. No es una necesidad que justifique este nivel de gasto cuando hay temas básicos que siguen sin atenderse. Los recursos públicos deben responder al momento que vive Baja California. Y hoy el sentir social es claro: primero salud, seguridad y servicios; después los eventos. ****Presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Mexicali.