Guatemala está en el Cinturón de Fuego del Pacífico, lo que significa que tiembla seguido. Por eso muchos de nuestros edificios están construidos para mecerse con el movimiento y evitar desplomarse. Lo mismo pasa en la Ciudad de México: tiene muchos terremotos y, por tanto, está preparada con infraestructura antisísmica. Por eso cuesta tanto ver las imágenes que llegan de Venezuela. El 24 de junio, dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron la costa norte del país con apenas 39 segundos de diferencia. El saldo supera los 4,300 muertos y los 16,000 heridos, y lamentablemente sigue subiendo. Y aunque la furia de la naturaleza no se puede parar, mi colega Andrea Martínez escribió hace unos meses que los desastres naturales cada vez son menos letales. Entre 1900 y 1925 murieron 12.8 millones de personas por desastres naturales; entre 2001 y 2025, apenas 1.6 millones. Una caída del 88%, con una población mundial que en ese lapso se cuadruplicó. Buena parte de ese avance es la tecnología que nos permite prepararnos mejor, como la construcción antisísmica. Entonces, ¿qué pasó con los edificios en Venezuela? ¿Por qué colapsaron tantos? Buena parte de la respuesta: la Gran Misión Vivienda Venezuela, el programa que Hugo Chávez lanzó en 2011 para romper "con la lógica capitalista" del acceso a la vivienda. Así se levantaron decenas de torres para millones de venezolanos, pero no sin controversia. Durante más de una década, vecinos, sismólogos e ingenieros advirtieron sobre grietas, suelos inestables y materiales deficientes. En 2017, Enzo Betancourt, entonces presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, llegó a calificar la integridad estructural de esas obras como "un secreto de Estado". Esas mismas torres tienen hoy algunas de las concentraciones de muerte más densas del país. Claro, un doble sismo de esa magnitud habría dañado cualquier edificio, y quizá sea cierto. El punto no es que la planificación central provoque terremotos. El punto es que fue borrando, uno por uno, los controles que evitan que un edificio se te venga encima: que las advertencias se escuchen en vez de archivarse, que los estudios de suelo se publiquen en lugar de volverse "secreto de Estado"... ¡Hasta la próxima! ****Directora de FEE Studios, FEE