La detención de Pedro Ariel Mendívil, ex-Fiscal Regional y exdirector de la Policía Municipal de Mexicali en los gobiernos de Morena de la mano de Marina del Pilar Ávila y Norma Bustamante, pone al descubierto una crisis de corrupción institucional profunda en Baja California. Pero el dato más grave que nos debe indignar a todos es su propia confesión en video al anunciar, con total impunidad, que "ya sabía que venían por él". Este aviso anticipado de su detención no es una casualidad; es la prueba irrefutable de una filtración ilegal de información confidencial desde el interior de las fiscalías o corporaciones de seguridad. Jurídicamente, alertar a un objetivo sobre una orden de aprehensión activa, encuadra en los delitos de revelación de secretos, abuso de autoridad y ejercicio indebido de funciones por parte de funcionarios omisos o coludidos que le sirvieron de red de protección. La exigencia es clara: No solo se trata de investigar los presuntos nexos y actos de corrupción de Mendívil durante su paso por la policía y la fiscalía, sino también investigar y castigar a los mandos o funcionarios que le avisaron de antemano, rompiendo el debido proceso y burlándose de los ciudadanos. ***Diputada del Partido Acción Nacional.