La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó ayer sus primeros escopetazos al aire. Muchas promesas, muchos compromisos; muchos «qué» hacer; pocos «cómo» hacer. Así son los planes de gobierno mexicanos: abundan las vaguedades, las buenas intenciones, los grandes propósitos; sobran los «qué hacer», faltan los «cómo hacer»: ‘Haremos esto, haremos lo otro; esto lo haremos aquí, aquello lo haremos allá y esto más, lo haremos acullá’. Todos los gobernantes se comprometen a ejecutar grandes obras sin fundamento. En sus cerebros conciben vastas y ambiciosas decisiones que terminan en pobres y magras realizaciones. Imagínese, si planificando a la mexicana no salen bien las cosas; mucho menos cuando los proyectos tienen su origen en un chispazo cerebral, una rabieta sentimental o en un sueño nocturnal. Un ejemplo de esos delirios nocturnos son las tristes fantasías megalómanas del ex presidente López: Sistema de salud como en Dinamarca, mega-farmacia, tren maya; ideas grandotas con pérdidas catastróficas; todas esas ocurrencias gigantescas y ruinosas las pagarán, a un altísimo precio, los mexicanos de hoy y mañana. Volviendo al presente… la presidenta se fijó muchas metas; ojalá que le alcance el presupuesto para realizarlas. Uno de esos compromisos es la atención domiciliaria a los adultos mayores: “Vamos a contratar más de 20 mil enfermeros y enfermeras, médicas y médicos para que sea una realidad la atención a la salud casa por casa a todos los adultos mayores”, dijo la dirigenta. Por cientos de razones, millones de ancianos no pueden acudir a recibir los servicios elementales de salud; prestarles atención médica en su casa, como lo plantea la presidenta, es una prioridad inaplazable. El problema reside en, -cómo y de dónde-, presupuestar el pago de más de 20 mil nuevos trabajadores federales de la salud. Vamos a suponer que, en promedio, se les paguen 15 mil pesos mensuales, más aguinaldo y bono, estamos hablando de, por lo menos, 5 mil millones de pesos anuales. Sin agregar otras prestaciones, como la seguridad social, el transporte, equipamiento… Etc. La idea es muy buena, ojalá se concrete. Para tomarlo en cuenta. Una de las metas del presidente Peña Nieto fue contratar, durante su sexenio, 10 mil nuevas enfermeras para cubrir las necesidades del sector salud; no pudo honrar ese compromiso argumentando ‘falta de presupuesto’. Después de 6 años; sigue sin atenderse la carencia de enfermeras en el sector salud por ‘falta de presupuesto’.