La universalidad en salud que promete la presidenta es un engaño. El IMSS atiende más de 53 millones de mexicanos, el ISSSTE 9 millones. En cambio, hay casi 48 millones sin afiliación que harían uso de estas instituciones. Pero sin un peso adicional para atenderlos. El ISSSTE cuenta con 1.6 camas por cada mil personas; Pemex, con 5.2. En cambio, el IMSS-Bienestar apenas dispone de 1 cama por cada mil personas, pese a atender a una población mucho mayor. Está claro que habrá una mayor saturación en las instituciones públicas financiadas con el dinero de los trabajadores. La "universalidad" que promete la presidenta será con costo al derechohabiente que paga sus cuotas. Para prometer salud universal, la presidenta considera suficiente que el IMSS y el IMSS-Bienestar cuenten con apenas 2 profesionales de la salud por cada mil personas, y menos de 3 profesionales de enfermería. ¡No basta con decir que podrás atenderte en cualquier institución! ¿Crees que una credencial operada por los "servidores de la nación" dará acceso a la salud? La promesa de atención universal de es un fraude; carece de inversión Quiere que todos podamos elegir donde atendernos, PERO sin contratar personal o construir hospitales La invitamos a visitar un hospital del IMSS o del ISSSTE. Están saturados, los pacientes duermen en el piso, pasan días esperando sus cirugías en una silla o regresan a casa sin tratamientos. ¿Cómo podrían brindar atención a la población sin seguridad social si los derechohabientes que pagan sus cuotas carecen de los servicios básicos? ¡No basta con una credencial! Se requiere invertir en infraestructura, hospitales y más personal de salud.