¡Vamos a votar este 2 de junio! Cinco prácticas laborales para involucrar a los empleados

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Para el próximo 2 de junio, se tiene una Lista Nominal de Electores de más de 99 millones de mexicanos, tanto en México como en el extranjero, que podrán salir a votar. Por lo tanto, aunque es un día en el que muchos tienen que laborar se exhorta a las empresas y patrones a flexibilizar sus políticas para permitir que sus empleados tengan la oportunidad de ejercer su derecho a asistir a las urnas. Es importante considerar que la Ley Federal del Trabajo establece la obligación de los empleadores de dar a sus trabajadores el tiempo necesario para votar, así como permitirles faltar cuando deban desempeñar algún cargo público, incluso uno temporal, como ser funcionario de casilla. Ante esta obligación hay cinco prácticas que las empresas pueden implementar, en relación con las elecciones que se aproximan: 1. Comunicar oportunamente horarios y reglas para ir a votar. Se pueden establecer turnos escalonados o acordar con el personal, que la entrada al trabajo sea horas después de la apertura de las casillas, o que la salida sea antes del cierre de éstas. Esta información es importante que se comunique con anticipación para contar con una mayor participación electoral y una mejor organización en el trabajo. 2. Implementar el trabajo remoto extraordinario o compensar el tiempo no laborado en otro día de la semana. Este punto es importante considerarlo para los trabajadores que deban votar en localidades lejanas del centro de trabajo. Actualmente existe mucha movilidad de empleados de otras entidades de la República hacia las grandes ciudades, por lo que debemos ser empáticos para que todos cumplan con su deber ciudadano de votar. 3. Justificación de faltas a los empleados que acrediten haber sido elegidos como funcionarios de casilla. Los empleadores deben estar conscientes de que existe esta posibilidad, por lo que se les debe permitir reponer el tiempo de trabajo en otra fecha para no afectar su salario. 4. Prohibir y sancionar cualquier represalia por voto emitido. El voto es libre y secreto, por lo que ninguna empresa puede, ni debe, condicionar el voto para determinado partido, ni condicionar la continuidad del trabajador en su empleo, o el acceso a otras oportunidades laborales si acuden a votar. 5. Incentivar la participación ciudadana. Las acciones dependerán de cada organización. Votar es una responsabilidad ciudadana. ¡Vamos a votar este 2 de junio!