Morena dice que va "terminar con las pensiones excesivas pagadas con recursos públicos". Estamos de acuerdo. Ahora, hacemos un llamado a Morena y a la presidenta a publicar la reforma constitucional para incrementar el salario a maestras, médicos, enfermeras y policías. Como lo prometieron y no han cumplido. Se aprobó, se celebró, se aplaudió… pero no se ha cumplido. La reforma salarial sigue detenida, mientras miles de trabajadores siguen esperando que esa promesa se convierta en ingreso real para sus familias. Esa es la verdadera incongruencia: para cumplirle a quienes sostienen la educación, la salud y la seguridad del país, no hay prisa; pero para montar el espectáculo de las llamadas “pensiones de oro”, ahí sí corren, polarizan y se presentan como paladines de la justicia. Y todavía peor: ni siquiera plantean una reforma pareja. Dejan fuera casos evidentes, mantienen protegidos y deciden a quién sí tocar y a quién no. No están eliminando privilegios; los están seleccionando. Por eso nuestra posición es firme: sí a terminar con los abusos, sí a poner orden, sí a cuidar el dinero público; pero no a la simulación, no a la selectividad y no a la moralina de un gobierno que exige sacrificios hacia afuera mientras incumple con los trabajadores de México.